Construcción
La construcción no es sólo una gran fuente de trabajo para los individuos, sino también es una de las actividades económicas con mayor impacto ambiental; los edificios y viviendas pueden llegar a consumir hasta la mitad de los recursos naturales del entrono, y contribuyen en gran manera al aumento de las emisiones contaminantes, tanto durante su construcción como en su vida útil. Es por esto que no basta con seleccionar cuidadosamente los materiales para construir adecuadamente nuestra vivienda, sino también debemos cerciorarnos que los mismos nos brinden la garantía de la no contaminación ambiental.
Para conseguir tener una casa que no sólo tenga una larga vida útil sino que nos asegure un atmósfera sana, es necesario analizar todo el ciclo vital del edificio, desde su diseño arquitectónico y la obtención de materias primas, hasta su posterior destrucción en forma de residuos.
La construcción que queramos para pasar el resto de nuestras vidas deben tener entornos habitables y saludables, aclaramos esto porque existen muchas edificaciones modernas que padecen lo que se denomina “síndrome del edificio enfermo”, esto quiere decir, que son sitios que poseen interiores insalubres para sus ocupantes, un ejemplo claro de esto son los edificios herméticos con climatización controlada, los mismos retienen compuesto químicos orgánicos volátiles haciendo nociva la estadía.
La utilización de materiales de construcción de tipo natural y ecológico nos ayudará a poder edificar la casa de nuestros sueños, evitando así el uso de materiales tóxicos, radiactivos, que generen gases o electricidad estática (como sucede cuando usamos plásticos, lacas y fibras sintéticas), etc. La utilización de ladrillos, piedra, cerámicos, fibras vegetales, madera, pinturas al silicato, adobe de tierra y morteros con grandes niveles de cal son preferibles al hormigón armado con mucho hierro, PVC, aluminio, o al exceso de cemento y aditivos químicos. Con respecto al mobiliario y a la decoración interior, se aconseja evitar muebles que estén hechos de madera aglomerada con formaldehídos y colas tóxicas, como a su vez los que posean tratamientos de protección de la madera porque contienen lindano o pentaclorofenos, que resultan ser de alto toxicidad.
Siguiendo en un rasgo más general de la construcción y no limitándonos sólo a las edificaciones de viviendas, existe un material que ha surgido en los últimos años que se empleará para realizar diversas actividades, nos referimos a los polímeros, las aplicaciones cotidianas de estos materiales con innumerables. Materiales naturales como el algodón, la madera, la seda o el cuero, y los artificiales como el poliéster, el PVC, el teflón o el plexiglas, tienen algo en común, son polímeros; la versatilidad de dichos materiales favorecen que se desarrollen aplicaciones en campos tan diferentes como el sector textil, la construcción de automóviles, el sector informático, etc. En las últimas décadas, la investigación científica ha desarrollado miles de polímeros artificiales a partir de pequeñas partículas orgánicas; una buena definición de ellos abarca todos los plásticos y fibras que utilizamos en nuestra vida cotidiana o que son empleados por la industria de fabricación y construcción de diferentes productos son polímeros sintéticos.
Sin embargo, los polímeros presentan aspectos negativos, al ser materiales de tipo no biodegradables, ocurre un serio problema cuando llegan al medio ambiente en forma de residuos; y como buena parte de ellos tienen su origen en el petróleo, contribuyen a la contaminación que esta fuente de energía no renovable genera. Y esto es importante aclararlo porque cualquier persona utiliza multitud de polímeros sintéticos a diario, casi siempre sin saberlo; desde un simple envase hasta complejos materiales de alta tecnología, de construcción, o prótesis de cadera están hechos de polímeros; un auto podría construirse enteramente de esta clase de materiales y no seríamos capaces de diferenciarlos de otro fabricado con materiales convencionales.
Otro de los materiales preferidos por los usuarios para construir viviendas, como piscinas y cabañas, es la madera, esto sucede debido a que la madera es un material muy efectivo a la hora de aislar el frío, en el caso de las viviendas. Optar por una vivienda hecha enteramente en madera conlleva a un sustancioso ahorro energético, otra gran ventaja con resultados económicos favorables es que la vivienda tarda menos de tres meses en construirse, siempre que nos refiramos a una casa de madera prefabricada. En el caso de la construcción de piscinas, la madera le da un toque estético inigualable a nuestro natatorio, además de realzar la imagen de nuestra vivienda; las piscinas de madera son muy resistentes aunque algunos piensen lo contrario y poseen una larga vida útil, la única desventaja es que debe tratarse la madera con mucho cuidado haciendo un mantenimiento anual de por vida.
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