Construccion de cabañas
La construcción de cabañas se ha transformado, en estos últimos años, en uno de los “boom” más impresionantes del amplísimo mercado de la construcción de viviendas; un “boom” mucho más grande, incluso, de lo que ya en el pasado venía siendo. Porque tener una cabaña donde poder retirarse a descansar los fines de semana, o en vacaciones, constituye uno de los sueños de lujo más importantes que existen en el mercado inmobiliario y de la construcción, todo el mundo quisiera disponer de un espacio apartado de las frenéticas actividades de la gran urbe donde poder ir a recargar energías, para luego, volver a la carga. De este modo, la construcción de cabañas viene a quedar claramente relacionada con la construcción de espacios de recreación y relajo; espacios especialmente concebidos para que la gente pueda descansar.
El motivo por el cual la idea de la cabaña (particularmente la madera) viene a quedar perfectamente asociada a la idea de un espacio de retiro y confort, viene a ser en realidad, ese sentimiento de contacto con la naturaleza (retrotrayéndonos a las experiencias de vida de nuestros más remotos antepasados) a que ya hemos hecho referencia en artículos anteriores (cuando hablamos de construcción en madera y chimeneas por ejemplo).
La cabaña, asimismo, siempre connotará cierta idea de soledad y apartamiento de los grandes centros urbanos. Las ciudades están ya, a estas, alturas, ciento por ciento dominadas por edificios y rascacielos; pesadas estructuras que se elevan monstruosamente hacia los cielos haciéndonos sentir (salvo que seamos los dueños de un edificio entero) pequeños e insignificantes, quizá incluso más solitarios que en una retirada vivienda en las afueras. Las cabañas, en el más diametral de todos los sentidos opuestos, vienen a procurarnos una sensación de paz interior, en tanto es una construcción perfectamente armonizada con el ambiente natural.

Las cabañas son tambien buscadas por su condición de romanticas
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Es obvio: a nadie se le ocurriría construir una cabaña en medio de -por ejemplo- Madrid, el DF o Nueva York. Las cabañas son, a partir de todo lo que hemos dicho antes, la arquitectura paradigmática de los espacios naturales; como ser, bosques, lagos y ríos, montañas o zonas coteras. Una buena cabaña ha de fundirse, siempre de manera bella y pensada, con su contexto y entorno. De nada servirá construir una cabaña si para ellos necesitamos, por ejemplo, venir a derribar varios árboles de, cada uno, muchos años de vida; sería lo mismo, en el fondo, que venir a construir una mole ciudadana en medio de la paz de la naturaleza. La ventaja de una buena construcción de cabañas (su verdadero secreto) viene a estar en la posibilidad de proyectar una sólida estructura, bella y confortable, sin que por eso tengamos que pensar en destruir el entorno en el que ha de verse inmersa.
Desde el punto de vista de los materiales, la madera es, desde siempre, el paradigma absoluto al momento de pensar en la construcción de una cabaña romantica. Y es que existen, a favor de este elemento ciento por ciento natural, razones de carácter prácticamente invencible. La madera es el ejemplo perfecto de material calido, bello al tacto y a la vista, perfumado, de temperatura siempre templada; todo cuanto se construye en madera estará signado por un aura de armonía y paz a que nunca podrá aspirar una construcción hecha con materiales diferentes. Luego existe el importantísimo hecho de que la construcción en madera exige mucho menos obra que cualquier otro tipo de construcción estructural (la de ladrillo por ejemplo). De esta manera, la vivienda de madera podrá cumplir, efectivamente, con la básica idea de llegar a existir sin que por ello, tenga que significar el fin de la existencia de todo cuanto la rodea (como ocurre en la construcción de grandes edificios). Por último, si la materia prima a que se apela para la construcción es de buena calidad, la solidez, durabilidad y coste de mantenimiento de la estructura estará ciento por ciento garantizada; ¿no vemos, acaso, en documentales por ejemplo, casas de madera que encierran historias de más de cien años de antigüedad?; no es verdad que las casas de madera estén condenadas a durar poco; si la materia prima es buena, la construcción de madera podrá llegar a durar, incluso, más que la otra de ladrillo.
Por último, para que la construcción de una hermosa cabaña sea un hecho casi perfecto, existen cierto tipo de agregados en los que debemos pensar; algunos son más antiguos y otro más novedosos, algunos implicarán tecnología de punta y otros serán sencillos por cuanto más. Hablamos así, entonces, por ejemplo, de poder disponer en la cabaña de una chimenea a leña, primero (tomando todas las precauciones de seguridad necesarias), y de la posibilidad de tener una piscina; segundo pero no menos importante. Lujo de invierno y lujo de verano; romántica protección contra el frío y cristalina protección contra el calor. Una cabaña con chimenea y pileta de natación incorporadas, situada, por ejemplo, en un bosque, a la vera de un lago, es el sueño de cualquier persona hecho realidad. Luego podremos incorporar estructuras vidriadas que nos hagan sentir -aunque estemos en la seguridad del hogar- que estamos en medio del bosque. Y ¿quién construiría una cabaña que no tuviera parrilla? ¡Asados y barbacoas para todos!
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