tecnositio
Construccion   Inicio

Construccion de chimeneas

construccion-chimeneasLa construcción de una bella chimenea en la casa familiar suele ser, en general, un sueño compartido por las personas. El secreto está en la calidez. La incorporación de un hogar, a cualquiera de los ambientes de la vivienda, lo transformará, inmediatamente (en invierno) en el centro absoluto de la vida familiar; será un espacio ciento por ciento propicio para el relajo y la buena comunicación. Mientras una casa con pileta hace, casi instantáneamente, referencia a una lujosa vida de verano, los poseedores de casas con chimenea se transforman, asimismo, en el paradigma absoluto de un buen disfrute otoñal e invernal.

Ocurre que, básicamente, entre otras cosas, el constante crepitar de un fuego de chimenea actúa muy poderosamente sobre nuestro inconsciente. Nos remonta imaginariamente a épocas pretéritas (incluso prehistóricas) cuando nuestros más lejanos antepasados debían reunirse junto al fuego de una gran fogata, no solo para cocinar o resguardarse de las gélidas temperaturas del invierno, sino también, para tener vida social; para encontrar un afectivo espacio de recreación entre ellos y sus seres queridos. El fuego invoca la idea de naturaleza; a la vera de sus llamas sabremos pensar en bosques y cielos estrellados, en pasturas, mares y montañas. Nada sabe quietarnos el frío de forma tan calida y bonita (la gran mayoría de la gente suele sentirlo así) como el constante crepitar de un fuego de chimenea. Es un calor fluctuante -nunca homogéneo- que hipnotiza a la vez que resguarda; las mil sombras, proyectadas contra la pared por su bellísima luz naranja, llaman poderosamente al olvido de nuestros males y penurias; nos conectan duraderamente con un estado de contemplación y quietud espiritual.

chimeneaExiste, sin embargo, alguna gente que despotrica y se queja permanentemente al momento de hablar de calefacción por chimenea. Ésta gente tiene, es cierto, algunos buenos motivos para sustentar su opinión negativa. Dicen que la chimenea es siempre menos funcional que una buena instalación de calefacción central, que la madera (en el caso de las chimeneas a leña) es cada vez más cara y ensucia las superficies con hollín; dicen, en fin, que la chimenea es, en realidad, una especie de lujo romántico, muy poco conveniente al momento de pensar en ventajas concretas.

La cuestión viene a ser, en realidad, que al momento de pensar en la ambientación de un determinado espacio, siempre existirá gente que (aunque a muchos teóricos vanguardistas no les guste) prefiera ceder un poco de funcionalidad en pos de belleza arcaica. Nadie podrá negar que una buena instalación de calefacción central siempre significará una ventaja funcional en la competencia con una calefacción local y a llama viva; pero nunca será menos cierto que la chimenea constituye una opción mucho más romántica y pintoresca. Y por mucho que a ciertas personas no les guste, el romanticismo y la belleza por sí misma han sido desde siempre -y seguirán siendo aún- el gran motor de una infinita cantidad de realizaciones humanas.

chimenea-gas
chimenea a gas con perfecta imitacion de leños

Desde una perspectiva técnica, podemos esgrimir, incluso, otro par de buenas razones en favor de la idea de tener una chimenea. Decimos con esto que no toda chimenea tiene que funcionar, obligatoriamente, a leña; existen, asimismo, bellísimas chimeneas de exclusivo funcionamiento a gas. A la vez que guardan la estética de una chimenea convencional (muestran replicas de leños y todo), esquivan la gran mayoría de los problemas de funcionalidad que hemos mencionado más arriba. Son de combustión inmediata y no es necesario pasarse varios minutos (o incluso horas, si es que la madera está húmeda) frente al hogar en el intento desesperado de hacer brillar el fuego; son mucho más pulcras, en el sentido de nunca llegar a ensuciar los ambientes con hollín; y, por último, pueden dejarse encendidas toda la noche (cosa que nunca debe hacerse con una chimenea de combustión a leña).

instalacion-chimenea
Instalacion de una chimenea
 
Sea como fuere, y por mucho que cierta parte del mercado venga a preferirlas por sobre las otras, las falsas chimeneas a combustión de gas estarán siempre condenadas a llevar consigo ese horrible adjetivo que es, en el fondo, la palabra “falsa”. Una chimenea puede instalarse, prácticamente, en cualquiera de los ambientes de una vivienda (aunque no es conveniente hacerlo en el espacio donde su ubican los dormitorios, ya que las llamas, para poder arder con fuerza, consumen mucho del oxigeno de la habitación), pero es en las salas de estar donde, sin ningún lugar a dudas, encontramos la extensión predominante de su dominio. Pueden disponerse -como suele ocurrir el noventa por ciento de las veces- contra una pared lateral; y pueden estar empotradas dentro de esa pared (para que el tiraje pase completamente desapercibido) o construidas en saliente (de modo que el tiraje venga a transformarse en una elegante irregularidad de la susodicha pared). Luego, si los espacios y disposiciones lo permiten, siempre existirá la posibilidad de ubicarlas, ¡bellísimamente!, en el centro de la sala; de ese modo vendrán a transformarse, aún mucho más, en el centro absoluto de la atención familiar.

¡Pocas cosas tan bellas como la posibilidad de disfrutar una rica bebida a la vera del fuego!, dejándonos bañar, relajadamente, por la protectora caricia de su anaranjado calor. Puede que las tecnologías presentes representen un avance preferible al momento de pensar en funcionalidad y confort; pero cuando de chimeneas se trate, no serán pocos los que decidan pasar esas dos virtudes a segundo plano, para luego venir a calentar sus manos sobre el añejo crepitar de un elemento que será, siempre, mucho más pretérito que el mundo.

 

 

Todo artículo publicado en tecnositio.com se encuentra debidamente registrado bajo derechos de autor
Se prohibe la reproducción parcial y total sin la autorización expresa por parte de los autores | contacto