Maquinas de gimnasio
El mundo actual se encuentra frente a una paradoja extremadamente particular; esto es: mientras los valores estéticos de nuestra época se relacionan con cuerpos esbeltos, bien tonificados y musculosos, las actividades que la gran mayoría de la humanidad realiza a diario son, no solo muy poco favorables a la posible constitución de ese tipo de cuerpo, sino, las más de las veces, absolutamente contrarias. Es precisamente en este sentido que las maquinas de gimnasio vienen a ocupar el importante rol que la sociedad contemporánea les ha asignado; hacer que la gente retome, aunque más no sea un poco, la actividad física que en tiempos pretéritos nuestros antepasados obligadamente tenían.
El cuerpo humano es, en el fondo, una compleja interacción de sistemas perfectamente ideada para la correcta adaptación a las exigencias de un entorno natural; desplazarse de parte en parte, escapar de eventualidades, buscar alimentos. Pero muy lejos han quedado ya los días en que la humanidad andaba semidesnuda por el mundo, buscando frenéticamente comida. Hoy apenas si se mueve.
¿Cómo no esperar, entonces, que el cuerpo engorde, pierda flexibilidad y contextura? Es aquí donde las maquinas de gimnasio vienen a ocupar, entonces, un rol de suma importancia.
Lo que más le falta al hombre moderno es, sin ningún tipo de dudas, una buena dosis diaria de ejercicio cardiovascular. Hablamos, así, de trabajos físicos tales como correr o nadar, trepar o saltar. Son esas actividades que, nosotros sentimos, más nos cansan; es simple: el cuerpo en movimiento necesita más energía, para ello el corazón debe bombear más cantidad de sangre y los pulmones deben oxigenar más rápido. Resultado: un salud mucho más sana y un cuerpo fuerte y tonificado. ¿Qué sería de la gente, entonces, si no fuera por la cinta de correr o la bicicleta fija?
Y son estas dos, precisamente, al momento de pensar en maquinas de gimnasio, aquellas que de ninguna manera pueden faltar. Todos los demás aparatos tienen, en el fondo, una acción puramente local. O sea: las únicas maquinas de gimnasio que realmente favorecen el cuerpo y la salud (considerados como un todo) son estas dos que acabamos de mencionar. Ningún gimnasio serio podrá subsistir sin ellas. Las características especificas serán, luego, una cuestión de detalle.
Si se está pensando en la compra de maquinas de gimnasio para la instalación comercial, no habrá más opción que adquirir aquellas de tipo eléctricas. Cuentan con la posibilidad de trabajar en distintos niveles de inclinación y suelen tener varios programas prediseñados de entrenamiento. Muestran (en un conveniente visor) toda la información relacionada con el trabajo físico que se está realizando: cantidad de tiempo desde que se comenzó, cantidad de vueltas que se habrían dado a una supuesta pista de atletismo (en el caso de aquellos que prefieren medir la actividad basándose en distancias y no en tiempo), cantidad de calorías que el ejercicio ha permitido quemar. En el caso de las bicicletas físicas se puede variar la resistencia de forma completamente electrónica. Se trata, sin ningún tipo de dudas, del tipo de maquinas aeróbicas más conveniente para la instalación de un gimnasio de concurrencia masiva.
De modo distinto, para aquellos que estén pensando en tener un pequeño gimnasio en casa, la cosa será un tanto más sencilla y económica. Bastará adquirir cintas de correr
o bicicletas cuya velocidad y resistencia han de regularse mediante un sistema manual de perillas. Este tipo de aparato suele venir asimismo, la más de la veces, con su propio sistema de mediciones, salvo que, a diferencia de las maquinas eléctricas, no brinda la posibilidad de contar vueltas o trabajar con elevaciones.
Una vez solucionado convenientemente el tema de las maquinas de gimnasio destinadas al trabajo de tipo aeróbico, podrá venir, sí, el basto ejército de maquinas dedicadas al ejercicio de musculatura local: Banco de cuadriceps, banco de pesas (plano y en ángulo) con soporte olímpico, maquina para trabajos dorsales, pantorrillera sentado, banco Scott, press de nuca convergente, maquina de sentadillas y gemelos, abductor-aductor, aparato para vuelos laterales.
Estas son solo algunas de las maquinas de gimnasio mas importantes en que habrá de pensarse a la hora de considerar un programa de actividades físicas riguroso y sostenido.
Existen en cada país una innumerable cantidad de opciones de compra. Cada mercado suele tener sus propias empresas líderes. Es aconsejable, siempre, definirse por aquellas pociones cuyos repuestos y servicios de reparación sean cómodamente accesibles; las maquinas de gimnasio suelen romperse y dañarse con facilidad, y de nada servirá comprar la mejor maquina importada si después, cuando el uso reiterado la deteriore, no existe la posibilidad de restaurarla convenientemente.
Es muy aconsejable tratar de pensar en algún programa de garantías; en el caso de comprar al por mayor las empresas más serias suelen estar dispuestas a ofrecer alguno.
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