Taladros
De todas las herramientas de trabajo que la gente suele poseer en su casa, es el taladro, sin lugar a dudas, la más ampliamente difundida. Nos referimos a aquella herramienta cuya sunción primordial es la hacer pequeños orificios en concreto, madera, metales o otros tipos -menos comunes- de materiales duros. En el presente artículo hablaremos de varias de las particularidades que hacen a un taladro; consejos para la compra y buen funcionamiento.
La utilidad de este tipo de aparto casero no tiene parangón. Prácticamente cualquier persona encuentra -varias veces por año de hecho- una ocasión en la que la ayuda de un taladro se hace esencial. Colocar un juego de estantes en la pared o perforar algún material para pasar un cable son solo algunos de los muchísimos ejemplos que de la funcionalidad práctica de un taladro se podrán dar.
Pero para que la adquisición de este práctico aparato rinda sus frutos, es necesario hacer algunas aclaraciones. Será fundamental tener en cuenta qué tipo de taladro ha de necesitarse. Cuando uno se dispone a comprar una herramienta ha de tener siempre en cuenta cuál es el uso específico que pretende darle. De nada sirve comprar algo que después no pueda cumplir con nuestras necesidades, pero tampoco es útil comprar cosas demasiado sofisticadas -y por lo tanto más costosas- que superen por demasiado la utilidad que efectivamente les daremos. Aproximémonos al tema con un poco más de detalle.
A nivel eminentemente practico, cuando una persona se planeta la compra de un taladro, el primer dilema que tiene que resolver es si ha de adquirir un taladro con percutor (opción bastante más económica) o sin percutor. Es así que la gente suele preguntarse: “¿Para los quehaceres de mi hogar, es necesario tener la opción percusora?” Abordemos la pregunta por partes. Tener un taladro con percutor significa la opción de hacer que el taladro, mientras está trabajando, si el operario lo necesita, percuta (golpee) aquello que está intentando perforar. A nivel funcional esta posibilidad conlleva a una perforación más efectiva, rápida y que requiere menos desgaste para el aparato. Explicado claramente lo anterior, decimos que desde nuestro conocimiento y experiencia profesional la compra de un taladro con percutor está justificada en todos los casos. Puede que en un primer momento uno piense que como no ha de perforar nada demasiado complicado la opción de percutor es un lujo innecesario, pero en la vida nunca se sabe; casi sin excepción aparecerán oportunidades en las que tener la opción de percutor le facilitará inmensamente la tarea.
Los materiales más duros necesitan sí o sí de percusión para ser perforados; tratar de trabajar sobre ellos sin esta opción constituye un desgaste exagerado del taladro.
Si tenemos que ponernos un poco más técnicos, existen otras particularidades que hacen a esta “maquinita de perforar”. Lo primero que habrá que saber es cuál es la potencia real del aparato; rara vez -para uso hogareño- se requiere de un taladro con potencia mayor a 450W. Luego será importante conocer la cantidad de revoluciones por minuto (RPM) a que el taladro puede trabajar.
Esta medida constituye la velocidad real del taladro y raras veces necesita superar las 2800RPM. El peso significa, asimismo, otro detalle importante; los taladros muy pesados dificultan tremendamente el trabajo Por último cabe conocer la capacidad de perforación que el taladro posee. La unidad de medida de dicha magnitud se expresa en milímetros y cambia de acuerdo al material que se pretenda perforar; significa cuán profundo puede perforar nuestro taladro.
Para que el taladro funcione de manera apropiada siempre es necesario aplicarle las mechas adecuadas al material que se desea perforar. Si se ha de perforar en concreto deben usarse -sin excepción- mechas de concreto. Lo mismo ocurre con la madera, el metal y otros casos más extremos (como ser por ejemplo, para taladros muy potentes, piedra). Cada material implica una mecha especial; desentender este consejo puede causar, como mínimo, un desgaste prematuro del aparato y, como máximo, un accidente de trabajo.
Si tenemos que hablar de marcas nos enfrentamos aquí, como ocurre siempre, al dilema de aquellas empresas que producen a nivel local y aquellas que tienen presencia multinacional. De las primeras no diremos nada porque son innumerables y sus prestaciones varían considerablemente de país en país. A nivel internacional la prestigiosa marca Bosch será siempre una garantía de calidad y durabilidad. Puede ser que el costo de sus aparatos sea un poco superior al de otras ofertas, pero con el paso del tiempo el cliente sabrá que pagó una diferencia justificada. Los taladros Bosch reconocer sus principales ventajas en la calidad de su constitución. Todas las partes que los componen son de muy buena calidad, lo que implica una mayor resistencia en los trabajos exigentes, un menor mantenimiento (que siempre es, de todos modos, necesario) y una prolongada durabilidad.
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