Tornos para madera
En el presente artículo nos dedicaremos a exponer las principales características de los tornos para madera; analizaremos cuales son las particularidades que hacen a su constitución y su funcionamiento.
Aunque la industria contemporánea encuentra en los tornos una máquina de trabajo indispensable para muchos de sus rubros, lo cierto es que el trono no siempre fue una máquina. Al hablar del torno en general, nos referimos a una de las herramientas de trabajo más pretéritas que conoce la humanidad. El vestigio más arcaico lo constituye el -así denominado- torno de alfarero, que en épocas preclásicas sirviera a muchas civilizaciones para fabricar sus piezas de cerámica. El torno para madera vino a ser el segundo paso en el camino de la evolución de la tornería. Aunque es sus comienzos era accionado mediante la fuerza muscular de quien lo operaba (con los pies), la idea era esencialmente la misma; se trataba de una herramienta especialmente diseñada para la construcción de piezas simétricas.
La constitución de aquel torno era, asimismo, muy parecida a la del actual; se trataba de un plato que, montado sobre un eje de disposición vertical, permitía apoyar y trabajar la pieza. El posterior advenimiento de la revolución industrial transformo al torno artesanal en una de las máquinas más ampliamente difundidas de la industria. La esencia del torno siguió siendo la misma, pero en vez de accionarse a fuerza del cansancio humano, pasó a trabajar de manera mecánica, o sea, aprovechando los conocimientos de la física que aprendieron a manejar la transformación de un tipo de energía en otra.
Hoy en día todos los tornos de que dispone la industria se caracterizan por lo mismo; sujetan la pieza sobre la que necesitan trabajar a un cabezal y, haciéndola girar, la exponen a la acción de distintas herramientas que, mediante sus especificaciones, le van dando forma.
Así, de acuerdo a la diversidad de materiales y herramientas de torneado, no todos los tornos son iguales, como no son tampoco iguales los procesos de torneado que cada herramienta permite.
Dicho todo lo anterior, y para dejar las cosas positivamente claras, lo que caracteriza al torno para madera de todos los demás no está relacionado con la esencia de su trabajo o constitución, sino con el hecho de haber sido concebido para trabajar específicamente con ese tipo de material. Las particularidades que caracterizan a los tornos de madera son aquellas que se deben tener en cuenta al momento de pensar en una compra; a saber:
-Diámetro de torneado (medida en mm). Hace referencia al máximo tamaño de las piezas con que dicho torno puede trabajar. De todas las especificaciones esta es, a nivel práctico, una de las más importantes, ya que establece un límite en las dimensiones de las piezas con las que se pretende operar.
-La distancia máxima entre cada una de las puntas del torno (medida en mm).
-Potencia de trabajo (medida en W).
-Rango de velocidades (medida en RPM, o sea, revoluciones por minuto).
Otra característica que el potencial comprador nunca debe perder de vista es la calidad del soporte. Si se desea adquirir una herramienta cuya durabilidad esté garantizada, es muy importante constatar que la estructura de soporte del torno esté construida de forma sólida y bien cohesionada. El constante trabajo del torno hace que la estructura de soporte se vea permanente expuesta a la acción de diversas fuerzas y así, si su constitución no es perfectamente sólida, prematuramente deteriorada.
Por lo que hace al trabajo efectivo con los tornos para madera, será necesario tener en cuenta algunas medidas de seguridad mínimas. Primero; no se debe operar la herramienta si no se tiene una protección apropiada para los ojos. Segundo: El espacio de trabajo debe estar siempre ordenado y pulcro. Tercero: Ha de utilizarse ropa que no se separe demasiado del cuerpo del operario (bajo el riesgo de que la “agarre” el torno). Por sobre todo lo demás, habrá que entender que los tornos para trabajo en madera no son aptos para moldear ningún otro tipo de material. Existe gente que cree que si el trono es capaz de trabajar con madera deberá ser capaz de trabajar con metales blandos (aluminio por ejemplo); lo decimos de vuelta: ¡no!
Por lo que hace a las distintas ofertas que en la actualidad presenta el mercado, lo cierto es que no existe la posibilidad de recomendar alguna de destacada presencia multinacional. Cada país suele contra con empresas específicamente dedicadas a la producción de tornos y, entre ellos, tornos para madera. Antes de efectivizar una compra será fundamental contar con la información y el asesoramiento pertinentes. Cuidado con los tornos para madera previamente utilizados; si no están en perfectas condiciones pueden llegar a constituir un riesgo. Siempre será una buena idea tratar de conseguir herramientas de trabajo que tengan garantía asegurada.
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