Insonorizacion industrial
Durante muchos años le gente pensó que la necesidad de insonorización de los ambientes y espacios industriales era un recurso necesario en tanto la comodidad de los empleados. Así, el aislamiento acustico venía a considerarse, de alguna forma, como un lujo antes que como una necesidad infranqueable. Hoy en día aquella opinión ha quedado completamente rebasada. La contaminación sonora, producida por ruidos en extremo fuertes y no armónicos, constituye uno de los problemas de contaminación más graves a que se enfrenta, primero, todo habitante de una gran ciudad y, luego, incluso más, todo trabajador que se ve cotidianamente involucrado en espacios de producción industrial. La contaminación sonora (en tanto una constante ineludible que llega a parecernos completamente desapercibida) afecta enormemente la estabilidad psíquica y emocional de las personas, elevando los indicies de estrés y bajando considerablemente los niveles de rendimiento.
No es poca la gente que ha decidido renunciar a su trabajo por problemas de extrema contaminación sonora; y esa gente tiene, en realidad, toda la razón del mundo. De este modo, por todo lo dicho, será necesario llegar a entender que la necesidad de insonorización industrial es una cuestión de salud, en primerisima instancia, y sí también, luego, de calidad de vida.
La insonorización industrial o aislamiento acustico de industrias hace, así, referencia a la instalación y procedimientos necesarios para que el personal pueda verse efectivamente librado del daño auditivo que los fuertes sonidos de una fábrica en operación produce en los timpanos, y en el estado emocional. Se trata, en realidad, de una inversión propia de recursos humanos, en tanto estamos cuidando la integridad y la salud de los empleados y así, también, su mejor rendimiento para con cada una de las tareas que les corresponda realizar.
En la mayoría de los países el asilamiento acústico mínimo e indispensable para la prevención de los problemas de contaminación sonora queda establecido por las -así denominadas- “leyes de ruido”. Las empresas contratadas para la instalación y supervisión constante de este tipo de aislamiento, deben estar correctamente certificadas por las autoridades, y ser capaces de acreditar su pericia por medio de documentación especifica. Estas empresas deberán cumplir con los parámetros legales predispuestos en los estudios de prevención de la contaminación sonora. Los juicios a las industrias, debidos a la falta de una buena instalación y/o procedimiento de insonorización industrial, son ya una realidad inapelable.
Aislamiento acustico
La definición de insonorización consiste entonces -como cualquier otro tipo de aislamiento acústico- en evitar la propagación extendida de ruidos más allá del lugar concreto en donde se producen. Esto se logra por medio de la instalación de ciertos “obstáculos”, que impiden que las vibraciones sonoras se expandan más allá de determinado límite. En el caso de los espacios industriales, la insonorización ha de referirse, fundamentalmente, al ruido producido por el funcionamiento de maquinarias y/o herramientas de trabajo. Las “barreras” u “obstáculos” destinados a la detención de las vibraciones que se constituyen en contaminación sonora, han de ser de materiales especialmente densos, en el sentido de contener -y no propagar- las vibraciones que puedan devenir en ruidos molestos.
Estos obstáculos pueden ser, por ejemplo:
» Suelos de tipo flotante, con alta resistencia a la vibración.
» Medianera con propiedades aislantes, que son utilizadas a modo de paredes divisorias.
» Techos aislantes.
» Paneles de absorción acústica (pueden tener los más diversos tamaños y se aplican impecablemente a cada tipo de necesidad)
» Aislamiento por sellado.
Las innumerables posibilidades de combinación de estos recursos vendrán a transformarse en un sistema de asilamiento acústico. Cada espacio deberá diseñar y construir un sistema que se adapte lo mejor posible a sus necesidades. Encarar la construcción de una instalación de aislamiento no ha de ser igual en todos los casos (no es lo mismo, por ejemplo, una iglesia que una fabrica de muebles, ni lo serán los materiales a emplear) y el personal contratado para dicha instalación ha de ser capaz de asesorar perfectamente al cliente.
La instalación de sistemas de insonorización deberá estar complementado, siempre, por la instrucción e información del personal, en tanto la necesidad de lograr obtener un procedimiento que ayude al buen funcionamiento de las instalaciones aislantes.
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maquinaria recubierta por material de insonorizacion
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Cada uno de los empleados debe ser correctamente informado y educado en el sentido de hacerle saber con propiedad cuáles son los niveles de ruido a los que se ve cotidianamente expuesto, cuáles son los inconvenientes que dicha exposición puede acarrear para su salud. En los casos que sea necesario (como ser aeropuertos o gente que trabaja en la construcción) deberá equiparse al trabajador con algún tipo de dispositivo que sirva de protección auditiva personal. Siempre es aconsejable -y en muchos países es obligatorio- someter al trabajador a un estudio -cada tres años- de salud auditiva.
El problema de la insonorización industrial, en tanto la necesidad de evitar la contaminación sonora, ha de ser tomado muy seriamente en cuenta por todo aquél que, a la vez que se preocupe por la salud de los trabajadores, busque evitar problemas legales y mejorar la eficiencia.
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